LEY DE FAUNA SILVESTRE DE LA CABA Dip. Adrián Camps

PROYECTO DE LEY

Fauna silvestre de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

CAPITULO I

OBJETO

Artículo 1° – La presente Ley tiene por objeto la conservación y protección de la fauna silvestre y su hábitat.

Art.– Declárase de interés público y sujeta a las prescripciones de la presente Ley la fauna silvestre, en particular, las especies autóctonas que en forma temporaria o permanente habitan el territorio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, así como su protección, conservación, propagación, reintroducción y repoblación.

Art. 3° – La aplicación de esta ley por la Autoridad Competente estará regida por un criterio de prelación de la conservación de la fauna silvestre por sobre los beneficios económicos, recreativos, estéticos y culturales que éstos puedan brindar.

Art. 4° – Queda sometida a las prescripciones de la presente Ley todo aquello que implique o pueda implicar alteración o modificación de las condiciones que conforman su hábitat.

Art. 5°– El cumplimiento de los objetivos de la presente ley serán monitoreados por una comisión integrada en el marco del Consejo Asesor Permanente establecido por la Ley Nº 123 (B.O.C.B.A. Nº 622 del 1º/2/99) “Ley de Impacto Ambiental” y la Ley Nº 452 (B.O.C.B.A. Nº 1025 del 12/9/00) según lo dispuesto en el art. 20° de la presente.

 

CAPITULO II

DEFINICIONES

Art. 6°- A los fines de esta Ley se entenderá por:

Acciones de divulgación científico-técnicas: Actividades pedagógicas y de concientización encuadradas dentro de los ámbitos formales y no formales de la educación ambiental, dirigidas por profesionales o técnicos con materiales didácticos audiovisuales, pudiendo ampliar la actividad con visitas a escenarios ex-situ.

Bienestar animal: Un animal goza de bienestar si está en su hábitat e interactúa con él en cumplimiento con su ciclo biológico típicamente natural.

Biodiversidad: Variabilidad de organismos vivos provenientes de los distintos ecosistemas.

Biomasa: Volumen total de ejemplares vivos de flora y fauna en un ámbito determinado. Sus valores se estiman por indicadores como inventario de especies y recuento de individuos.

Caza: Actividad humana que consiste en dar muerte a un animal que se moviliza en su hábitat libremente, con el uso de artes, armas u otros medios.

Captura: Acción de atrapar y mantener con vida a un animal.

Centro de rescate y recuperación de fauna silvestre: Establecimiento donde ingresan ejemplares de fauna silvestre en forma transitoria, para su protección  y atención sanitaria a los fines de su rehabilitación y liberación en su hábitat natural o, en su defecto, su recuperación y posterior traslado a un santuario.

Cimarrón: Son los ejemplares de una especie doméstica asilvestrados que viven en libertad, pudiendo recuperar patrones biológicos propios.

Conservación de la fauna silvestre: Acciones tendientes a preservar el futuro de la naturaleza, es decir las distintas especies de nuestra fauna en interacción con su hábitat.

Ejemplares o poblaciones exóticas: Aquellos que se encuentran fuera de su área de distribución natural.

Ejemplares o poblaciones autóctonas: Aquellos pertenecientes a especies silvestres que se encuentran dentro de su área de distribución natural.

Espectáculos con fauna silvestre: Toda exhibición pública o privada, temporal o permanente, con fines de lucro o no, en la que se expongan animales de la fauna silvestre, en cualquier situación.

Extracción: Se refiere a la captura sin devolución de ejemplares directamente de su ámbito natural.

Fauna Silvestre: Conjunto de animales vertebrados e invertebrados, que se encuentran en su estado natural de libertad e independientes del hombre – cuyo fenotipo no se ha visto modificado por la selección humana – que habitan en forma permanente, circunstancial o momentánea en cualquier ambiente natural o artificial del territorio de la Ciudad de Buenos Aires. Incluye a los animales ferales que se encuentran en cautividad o semicautividad y a los cimarrones.

Guía de Tránsito: Carta de Porte librada por establecimiento habilitado de origen que acredita la posesión de un animal en pie o de sus despojos.

Hábitat: Sitio o espacio de condiciones apropiadas para que viva un organismo, especie o comunidad animal y/o vegetal. En la Ciudad de Buenos Aires, el hábitat de la fauna silvestre, especialmente de la avifauna, está constituido por el continuo de espacios verdes, bulevares, canteros, arbolado de alineación sobre calles, avenidas, pulmones de manzana y espejos de agua que, en determinadas zonas de la ciudad, se suceden espacialmente como verdaderos “corredores biológicos” según ANEXO I.

Interacción habitual: Serie de hábitos alimenticios, migratorios y reproductivos entre especies de un mismo hábitat.

Liberación: Término genérico que se relaciona con la acción que determina que un ejemplar o ejemplares mantenido/s bajo confinamiento de distinta índole retorne/n a un ambiente dado, el cual puede o no ser el área de distribución natural de la especie a la que pertenece/n.

Sitio protegido: Espacio naturalizado a resguardo del tránsito humano y reservado exclusivamente para la estancia y/o reproducción de las especies silvestres de flora y fauna.

Pesca: Acciones ejecutadas por el hombre en forma directa o indirecta con el fin de apresar o matar peces.

Pesca comercial: Captura masiva de peces para su comercialización.

Pesca deportiva

– Con devolución: técnica consistente en devolver los peces capturados a su medio, en el mismo lugar y en forma inmediata tratando de provocar el menos daño posible

– Sin devolución: técnica que no contempla la devolución a su medio de los peces capturados.

Precursor biológico: Especie cuya presencia en un ámbito natural favorece, estimula y sustenta la presencia de otras. Esta relación de interacción es típica de las especies endémicas o de una misma bioregión, ya sea porque provea de alimento, guarida o beneficie la composición usual y característica de una región dada.

Reintroducción: Liberación planificada de ejemplares rehabilitados a su hábitat natural.

Repoblación: Liberación planificada de ejemplares rehabilitados a su hábitat natural con el objeto de mejorar su situación poblacional.

Santuario: Sitio donde se ofrece refugio y cuidado a animales rescatados para que vivan tan naturalmente como sea posible en un entorno protector y respetuoso, con todos los cuidados específicos de cada especie. Los santuarios no están abiertos al público y procuran evitar  actividades que puedan perturbar innecesariamente a los animales. Los santuarios no podrán: criar animales para el comercio, realizar investigaciones invasivas o intrusivas, ni trasaldar o someter a los animlaes que albergan a exhibición para ningún fin, sea éste eductaivo o de investiagación.

Zoológico: Establecimiento público o privado de carácter permanente que mantiene colecciones de animales vivos para su exposición.

Art. 7°- En caso de necesidad de interpretación, se tomarán los conceptos consagrados en la Constitución Nacional: Art. 41: preservación del medio ambiente, los recursos naturales y el patrimonio / Art. 75 Inciso 22: acuerdos CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres)  / RAMSAR (Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional)  / CMS (Convención sobre las Especies Migratorias) de cumplimiento obligatorio en toda la Nación / Art. 124: los recursos naturales pertenecen a cada provincia y tienen jurisdicción local.

 

CAPÍTULO III

DE LA AUTORIDAD DE APLICACIÓN

 

Art. 8°- Será Autoridad de Aplicación de la presente Ley el organismo que designe el Poder Ejecutivo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 9°- La Autoridad de Aplicación deberá:

a)  Velar por la conservación de todo espacio disponible para la vida en estado silvestre;

b)  Secuestrar o intervenir en operativos judiciales o de autoridades nacionales que impliquen la incautación de especies silvestres;

c)  Promover la participación y capacitación activa de la comunidad;

d)  Celebración de acuerdos interjurisdiccionales para derivaciones de ejemplares;

e)  Establecer los mecanismos necesarios para crear sitios protegidos y áreas de reserva ecológica y preservar áreas forestadas con el objeto de mantener la diversidad biológica;

f)   Constituir centros de rescate y recuperación de fauna silvestre para su alojamiento, rehabilitación y monitoreo;

g)  Determinar la reubicación de los ejemplares, previa permanencia en centros de rescate y recuperación de fauna silvestre;

h)  Crear y coordinar el Consejo Asesor Permanente de carácter consultivo y honorario que estará integrado por expertos e investigadores de ONGs, entidades académicas y técnicas con antecedentes y reconocida trayectoria en la materia. Cada institución estará representada por un miembro que durará en el ejercicio de funciones dos años y podrá ser reelecto por igual término;

i)    Recurrir a evaluaciones de afectación ambiental para analizar los efectos de acciones humanas sobre la fauna silvestre y sus hábitats;

j)    Determinar los sistemas y procedimientos para la identificación, recuento y clasificación de los ejemplares de fauna;

k)  Relevar integralmente las especies de fauna y flora silvestre, prestando especial atención a detectar presencias de especies migratorias, nidificación u otras de interés para la preservación de la biodinámica. Del relevamiento de especies se deberán desprender medidas que tiendan a favorecer la continuidad de todas las presencias biológicas y a divulgar sus contenidos;

l)    Monitorear regularmente todos los espejos de agua los espacios lacustres y los costeros (del Estuario del Plata), que consistirá en:

1)  Análisis de su composición química, comparativo con los registros alcanzados por los espacios naturales característicos de nuestra región geográfica.

2)  Informes bioquímicos y microbiológicos detallando las presencias usuales, teniendo especial cuidado de detectar aquellos organismos que puedan representar un peligro sanitario para otras poblaciones biológicas.

m) Confeccionar un informe anual referente a los puntos expresados en los artículos 17° y 18° de la presente ley que contenga, además, las metas a alcanzar. Este informe deberá considerar con especial dedicación la divulgación de sus contenidos.

n)  Señalizar los espacios públicos caracterizados como “hábitat de fauna silvestre”, indicando las especies que los habitan e informar sobre la especial relación de cuidado y protección que merecen, así como instruir al personal asignado a su resguardo;

  • o)  Formar y capacitar profesionales, técnicos especializados y todo otro personal relacionado con la fauna silvestre;

p)  Impulsar acciones de divulgación científico-técnicas, educación y concientización ambiental acerca de la importancia de la conservación de los ecosistemas naturales y la fauna silvestre.

q)  Promover métodos alternativos de control de plagas que permitan la reducción paulatina hasta la eliminación definitiva de agroquímicos.

 

CAPÍTULO IV

DE LA CONSERVACIÓN Y PRESERVACIÓN DE LA FAUNA SILVESTRE

 

Art. 10°– La Autoridad de Aplicación deberá realizar todas las acciones necesarias que tiendan a asegurar la conservación, protección, repoblación y reintroducción sobre las especies vulnerables de fauna silvestre, en especial aquellas en peligro de extinción.

Art. 11°– Se prohíbe, sin contar con Guía de Tránsito:

11.1 – la introducción,  comercialización,  radicación, tránsito y traslado de ejemplares de especies de fauna silvestre en cualquiera de sus estadíos biológicos;

11.2 – la comercialización de artículos y productos elaborados en base a fauna silvestre;

11.3 – la comercialización de ejemplares de especies de fauna silvestre en cualquiera de sus estadíos biológicos a través de páginas de internet dedicadas a la intermediación entre usuarios inscritos a su servicio de compras, ventas y/o subastas;

Art. 12° – Se prohíbe:

12.1. La liberación al medio natural de ejemplares de especies exóticas. La liberación al medio natural de ejemplares de especies autóctonas de la fauna silvestre deberá contar con la autorización expresa de la Autoridad de Aplicación, previa evaluación fundada;

12.2. Los espectáculos circenses, exhibiciones ambulantes, oceanarios y espectáculos en general con fauna silvestre;

12.3. La cría, extracción, caza y captura de fauna silvestre exótica o autóctona, incluyendo la prohibición de destrucción o acción perniciosa de huevos, nidos, refugios, guaridas, cuevas, sitios de alimentación o abrevaderos o cualquier otra acción que afecte las condiciones de vida de la fauna silvestre y su hábitat, así como su comercialización.Art. 13°– Se exceptúa de las prohibiciones establecidas en el artículo anterior, el traslado de ejemplares en emergencia, caídos, heridos o en riesgo de muerte, efectuado por particulares con el fin de proporcionarles asistencia inmediata.

 

CAPÍTULO V

DEL HÁBITAT DE LA FAUNA SILVESTRE

Art. 14°– Todos los estudios de factibilidad y proyectos de obras, actividades, tareas, instalaciones y eventos de cualquier tipo, sean públicos o privados, temporales o permanentes, que por sus características y/o ubicación puedan originar o producir alteraciones o transformaciones significativas en el hábitat de las especies de fauna silvestre, deberán acompañarse de un estudio de afectación sobre el mismo, el que deberá ser analizado y contar con la opinión favorable de la Autoridad de Aplicación, previa consulta al Consejo Asesor Permanente. Deberá siempre prevalecer el principio de precaución.

Art. 15°– El uso o aplicación de biocidas o cualquier otro producto que contenga sustancias tóxicas, con efectos residuales o no, en el espacio público o privado con incidencia directa en los sitios o espacios definidos como “hábitat”, que tengan o puedan tener efectos nocivos para los ejemplares de especies de fauna silvestre, requieren estudio previo de los efectos sobre los valores de biomasa, biodiversidad e interacción habitual en dichos espacios, según criterio establecido en el art. 3° de la presente ley. En los casos que por razones sanitarias, biológicas o científicas fuera necesario efectuar algunas de estas acciones, la Autoridad de Aplicación, previa consulta al Consejo Asesor Permanente, se expedirá mediante resolución fundada.

Art. 16°- La Autoridad de Aplicación deberá exigir una efectiva mitigación de impacto y/o la aplicación de acciones correctivas si:

a) Considera que ciertos productos o tecnologías crean un riesgo para el hábitat, aún sin contar con prueba científica confirmatoria de tal riesgo.

b) Cuenta con informe de estudio de afectación negativo que ocasionan emprendimientos de cualquier tipo.

Art. 17°- Para la conservación de las especies autóctonas de fauna silvestre, la Autoridad de Aplicación prestará asesoramiento respecto de las especies de flora nativa que sean precursoras para la forestación de nuevos espacios.

 

CAPÍTULO VI

CLASIFICACIÓN, SANIDAD Y MONITOREO DE LA FAUNA SILVESTRE

 

Art. 18°– La Autoridad de Aplicación clasificará a las especies y/o poblaciones de especies de la fauna silvestre según artículo 7.

Art. 19°– La Autoridad de Aplicación realizará, en forma permanente, el monitoreo de las poblaciones naturales de las especies de la fauna silvestre y la permanencia de su dinámica biológica.

Art. 20°– En aquellos casos en que se encuentre un ejemplar de fauna silvestre en situación de riesgo o desvalidez en el espacio público, se deberá informar a la Autoridad de Aplicación, quien dará atención adecuada.

Art. 21°- La Autoridad de Aplicación requerirá al Consejo Asesor Permanente asesoramiento en la materia vinculada con la presente, con el objeto de consensuar y planificar el seguimiento y actualización de las estrategias y acciones llevadas a cabo para su cuidado según su categorización.

Las recomendaciones o propuestas emanadas del Consejo Asesor Permanente son de carácter consultivo y consideración obligatoria por la Autoridad de Aplicación de la presente ley quien deberá explicitar de qué manera las ha tomado en cuenta y, en su caso, las razones por las cuales las desestima.

 

CAPÍTULO VII

DE LA PESCA

 

Art. 22°– Se prohíbe la pesca comercial en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Art. 23°– La Autoridad de Aplicación reglamentará la pesca deportiva en cuanto a lugares, modalidades, especies, cantidad, tamaño, épocas de captura y cebados permitidos, adecuándose a la protección de las especies propias de la cuenca que representen interés cultural, valor deportivo o atractivo turístico, así como la actividad de guía de pesca.

Art. 24°– Queda prohibido el acopio y la comercialización de especies oriundas de la cuenca del Río de la Plata.

 

CAPÍTULO IX

DEL CUERPO DE GUARDAFAUNAS

 

Art. 25°– Créase el Cuerpo de Guardafaunas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que dependerá de la Autoridad de Aplicación y ejercerá funciones en todo su territorio.

Art. 26°- El Cuerpo de Guardafaunas tiene como función fundamental:

a) Recibir, asistir y derivar a aquellos ejemplares en emergencia, caídos, heridos o en riesgo de muerte.

a) Realizar todas las acciones necesarias para el contralor y la fiscalización del cumplimiento de la presente y de toda otra legislación vigente que tenga relación con la fauna silvestre y su hábitat.

c) Realizar todas las acciones necesarias para colaborar con el personal técnico en la realización de estudios y/o monitoreos relacionados con la fauna silvestre y sus hábitats.

Art. 27°- La Autoridad de Aplicación capacita y reglamenta los requisitos de ingreso, idoneidad, organización, funcionamiento y jerarquización del Cuerpo de Guardafauna.

 

CAPÍTULO X

DE LAS FALTAS, PROCEDIMIENTOS Y SANCIONES

Art. 28°– Modifícase el art. 1.3.26. de la SECCIÓN  1ra., CAPÍTULO III: “AMBIENTE”, del Código de Faltas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ley N°451, el que quedará redactado de la siguiente manera: “CAZA, CAPTURA, ACTIVIDADES CINEGÉTICAS, DESTRUCCIÓN DE NIDOS, HUEVOS, REFUGIOS, GUARIDAS, SITIOS DE ALIMENTACIÓN O ABREVADEROS. El/la que caze, capture ejemplares de fauna silvestre, realice actividades cinegéticas, destruya o ejerza acción perniciosa sobre nidos, huevos, refugios, guaridas, cuevas, sitios de alimentación o abrevaderos o cualquier otra acción que afecte las condiciones de vida de la fauna silvestre autóctona de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es sancionado/a con multa de 50.000 a 100.000 unidades fijas. Cuando la falta se cometa en perjuicio de un área protegida, reserva ecológica, zona declarada bajo alarma o emergencia ambiental, los montos mínimos y máximos de la sanción prevista, en todos los casos, se elevan al doble”.

Art. 29°– Agrégase al Código de Faltas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ley N°451, en la SECCIÓN  1ra., CAPÍTULO III: “AMBIENTE” los siguientes artículos:

1.3.36

INTRODUCCIÓN, EXTRACCIÓN, COMERCIALIZACIÓN, CRÍA, RADICACIÓN, EXHIBICIÓN, TRÁNSITO,  TRASLADO Y LIBERACIÓN DE EJEMPLARES DE ESPECIES DE FAUNA SILVESTRE Y ESPECIES EXÓTICAS. El/la que introduzca, extraiga, comercialice, críe, radique, transporte y traslade ejemplares de especies de fauna silvestre y/o especies exóticas en cualquiera de sus ciclos biológicos, sus productos, subproductos y derivados, es sancionado/a con multa de 10.000 a 100.000 unidades fijas y el decomiso de los ejemplares en cualquiera de sus estados biológicos.

1.3.36.1.

COMERCIALIZACIÓN DE EJEMPLARES DE ESPECIES DE FAUNA SILVESTRE VIA INTERNET. El sitio web que provea vías de comercialización de ejemplares de especies de fauna silvestre en cualquiera de sus ciclos biológicos a través de sus páginas de internet dedicadas a la intermediación entre usuarios inscritos a su servicio de compras, ventas y/o subastas es sancionado/a con multa de 500.000 a 1.000.000 unidades fijas y el decomiso de los ejemplares en cualquiera de sus estados biológicos.

1.3.36.2.

ESPECTÁCULOS CIRCENCES, EXHIBICIONES AMBULANTES, OCEANARIOS Y ESPECTÁCULOS EN GENERAL CON FAUNA SILVESTRE. El/la que realice espectáculos circenses, exhibiciones ambulantes, oceanarios y espectáculos en general con fauna silvestre, es sancionado/a multa de 1.000.000 a 2.000.000 unidades fjas.

1.3.37.

OBRAS, ACTIVIDADES, TAREAS, INSTALACIONES SIN ESTUDIO DE AFECTACIÓN. Todo proyecto de obra, actividad, tarea, instalación y/o evento de cualquier tipo, públicos o privados, temporales o permanentes, que por sus características y/o ubicación puedan originar o producir alteraciones o transformaciones significativas en el hábitat de las especies de fauna silvestre, y que no posean un estudio de afectación sobre el mismo, son sancionados con con multa 3.000.000 a 4.000.000 de unidades fijas y la clausura y/o inhabilitación para la realización de la obra, actividad, tarea, instalación y/o evento.

1.3.38.

USO O APLICACIÓN DE BIOCIDAS EN EL ESPACIO PÚBLICO SIN AUTORIZACIÓN. El/la que use o aplique en el espacio público biocidas o cualquier otro producto que contenga sustancias tóxicas, con efecto residuales o no, que tengan o puedan tener efectos nocivos para los ejemplares de especies de la fauna silvestre, su hábitat o fuentes de alimentos es sancionado/a con multa de 500.000 a 600.000 unidades fjas.

1.3.39. PESCA

1.3.39.1

COMERCIAL. El/la que practique la pesca con fines comerciales es sancionado con multa de 400.000 a 500.000 unidades fijas y el decomiso del/los ejemplar/es.

1.3.39. 2

DEPORTIVA. El/la que practique la pesca deportiva fuera de la reglamentación de la Autoridad de Aplicación respecto de modalidades, especies, cantidad, tamaño, épocas de captura y cebados permitidos, es sancionado/a con multa de 250.000 a 350.000 unidades fijas.

1.3.39.3

COMERCIALIZACIÓN DE ESPECIES ORIUNDAS DE LA CUENCA DEL RIO DE LA PLATA. Todo comercio habilitado que comercialice especies oriundas de la cuenca del Río de la Plata es sancionado con multa de 400.000 a 500.000 unidades fijas.

1.3.40

DECOMISO Y MULTAS. El destino de los animales y objetos decomisados será establecido en las disposiciones reglamentarias.

1.3.41

REINCIDENCIA Y CORRESPONSABILIDAD. En el caso de reincidencia, el monto de la multa podrá ser hasta por dos veces del monto  originalmente impuesto. Se considerarán infractores no sólo las personas que hayan participando en su comisión, sino también quienes hayan participado en su preparación o en su encubrimiento.

Art. 30°– El control y la verificación de las faltas estará a cargo del Cuerpo de Guardafauna de la Ciudad y de todo otro agente que la Autoridad de Aplicación determine.

Art. 31°– Créase el Registro de Infractores a la presente Ley, el que será organizado y actualizado por la Autoridad de Aplicación.

Art. 32°– En el caso de que se imponga el decomiso como sanción, el infractor estará obligado a  cubrir los gastos que se hubieren realizado para la protección, conservación, liberación o el cuidado,  según corresponda, de los ejemplares de vida silvestre.

 

CAPÍTULO XI

DE LOS RECURSOS ECONÓMICOS

 

Art. 33°– Los recursos económicos para el funcionamiento de la estructura dispuesta por la presente se integrará de la siguiente forma:

a)            Los importes que se perciban mediante las asignaciones presupuestarias;

b)            El producto de las multas por incumplimiento de las disposiciones establecidas en la presente Ley;

c)            Los fondos obtenidos mediante aportes voluntarios, legados, donaciones y subsidios de personas físicas o jurídicas, públicas, privadas o mixtas y de organismos internacionales;

d)            Los fondos aportados por cualquier otro recurso que se obtuviera o creara en el futuro destinado a los fines del cumplimiento de la presente Ley.

e)            Los aranceles y tasas que perciba la Autoridad de Aplicación;

f)             Los auspicios de empresas privadas, entes estatales u organismos no gubernamentales;

Art. 34° – Los gastos que demande la presente serán imputados a la partida presupuestaria correspondiente.

 

CAPÍTULO XII

DISPOSICIONES COMPLEMENTARIAS Y TRANSITORIAS

 

Art. 35°– Establécese el plazo de ciento ochenta (180) días corridos para la reglamentación de la presente Ley.

Art. 36°– Los tenedores particulares de fauna silvestre que al día de la promulgación de la presente ley, posean ejemplares bajo su tutela, tendrán un plazo de 120 (cientoveinte) días para ajustarse a los fines de la presente ley.

Art. 37°– Los comerciantes de fauna silvestre y de sus productos y subproductos que estén en actividad al día de la promulgación de la presente ley, tendrán un plazo de ciento veinte (120) días para para ajustarse a los fines de la presente ley.

Art. 38°– Comuníquese, etc.

 

Cláusula transitoria: Hasta tanto la Autoridad de Aplicación reglamente la pesca deportiva, será de aplicación el reglamento de pesca deportiva vigente en la Provincia de Buenos Aires.

 

ANEXO I

 

 

 

 

Sra. Presidenta:

Vistos:

Exp. 886-D-2011 Camps / Exp. 3219-D-2012 Bergman / Exp. 1004-D-2013 Camps

 

Atento a la obligatoriedad de prestar cumplimiento a lo dispuesto por:

– el art. 41 de la Constitución Nacional(1);

– la Ley Nacional N° 14.346 de Protección Animal, sancionada en el Congreso Nacional el 27 de septiembre de 1954;

– la Ley Nacional N° 25.675, llamada Ley General del Ambiente(2), que establece en su art 6º los presupuestos mínimos;

– la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires – Capítulo Ambiental en sus Articulos 26; 27 y 29(3).

– el Ley 2.930 Plan Urbano Ambiental en su Art. 9(4).

– la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS), que tiene por finalidad conservar las especies migratorias terrestres, marinas y aviares en toda su gama. Se adoptó en Bonn, Alemania, el 23 de junio de 1979; rige desde el 1 de noviembre de 1983 y ofrece una plataforma mundial para la cooperación en materia de conservación y uso racional de los recursos de los animales migratorios. Es un tratado intergubernamental, concertado bajo la órbita del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA- relativo a la conservación de la vida silvestre y su hábitat a escala mundial.

La CMS reúne a los estados por cuyos territorios transitan los animales migratorios, estableciendo las bases jurídicas para las medidas de conservación coordinadas a escala internacional.

En cuanto a su alcance sobre nuestra jurisdicción poco se ha legislado aún acerca de la identificación de estas presencias biológicas y de las cualidades de nuestro hábitat como estación migratoria.

Nuestro deber como firmantes de dicho tratado internacional obliga a garantizar su protección durante el trascurso de su presencia. Debemos reconocer los taxones, identificar las actitudes temporales que justifican la presencia de la colonia, reconocer conductas características (hábitos alimentarios – reproductivos) y salvaguardarlos de toda agresión posible de ser evitada.

Por ejemplo: la población de golondrinas (Hirundo rústica) tienen en el Río de la Plata una estación migratoria que abarca unos 12.000 Km2 de dispersión natural. En nuestra ciudad cazan insectos y nidifican prolíficamente con preferencia en el corredor costero.

Son una de las especies alcanzadas por este tratado, junto a otras muchas presentes en nuestra jurisdicción; sobre todo acuáticas, de presa y oceánicas.

También nuestro país ha suscripto en 1971, junto a numerosas naciones, la convención RAMSAR acerca del “uso racional”, manejo y protección de humedales.

 

Por tanto, entendemos que los espejos de agua sitos dentro del espacio territorial de la CABA, tales como las lagunas comprendidas dentro de las reservas de nuestra costa como los espejos de agua comprendidos dentro de parques públicos tales como los del Parque 3 de Febrero: lago de Regatas, Planetario, Rosedal, Victoria Ocampo, o los actualmente afectados al Golf o a concesiones de uso como los del Zoológico, del Hipódromo y del Jardín Japonés, o los lagos Lugano, Soldati y Regatas (Autódromo); o los espacios acuáticos que por ornamento, representan un escenario natural apetecible para ser tenido como hábitat por ejemplares protegidos en circulación.

Quedarían también integrados a los “corredores biológicos”, los grandes espacios verdes de la ciudad ya conformados, como el Parque 3 de Febrero, los Parques de la Costanera Sur y la Reserva Ecológica, así como el Parque Almirante Brown y los parques de menor escala como Lezama, Centenario, Avellaneda y Saavedra.

 

En lo referente a la protección de la fauna ictícola, debo señalar que Río de la Plata baña las costas de la Ciudad de Buenos Aires que, con los partidos colindantes conforma uno de los conglomerados urbanos más grandes del planeta.

En la actualidad la megalópolis no cuenta con ningún sistema de tratamiento de los efluentes que se vuelcan en el Río de la Plata, tanto a través del sistema cloacal como de los arroyos que desembocan en su cauce. La combinación de ambos factores ha llevado a una disminución notable de la población de peces, que periódicamente se ve afectada por mortandades masivas.

La ciudad se encuentra perfectamente abastecida de pescados provenientes del litoral marítimo en cantidad,  calidad y precio; de manera que la pesca comercial en aguas del Río de la Plata bajo jurisdicción de la CABA carece de sentido, tanto desde el punto de vista ecológico como sanitario. Este es el sentido de la prohibición propuesta por el artículo 2° de la presente ley.

En otros artículos se propone prohibir el acopio y la comercialización del dorado; dos subespecies de surubí: el atigrado y el pintado; así como del pacú. Estos peces están considerados de gran valor por su tamaño, las bondades de su carne y su combatividad en la pesca deportiva.

En los últimos años, estas especies  han sufrido un gran retroceso, tanto en su población como en el tamaño de los ejemplares que se capturan. Los motivos de este fenómeno son múltiples y alarmantes. Entre ellos podemos señalar:

– La modificación del hábitat producido por la construcción de grandes represas en los cauces de los ríos Paraná y Uruguay. Estos peces son migratorios; sus desplazamientos se producen en ciclos anuales relacionados con la alimentación y el desove. Las represas han interpuesto límites prácticamente infranqueables, alterando todos los procesos,  dividiendo las poblaciones y favoreciendo la concentración y captura de ejemplares en las cercanías de los paredones de las represas.

– El cambio climático, que ha modificado la temperatura y los ciclos anuales de crecientes y bajantes, con el consiguiente perjuicio para la reproducción y desarrollo de alevinos y juveniles en las lagunas y bañados conectados con los cursos principales de los ríos. En los últimos años se han registrado sequías prolongadas y grandes inundaciones.

– La contaminación de las aguas producida por los asentamientos urbanos y el uso creciente de productos químicos en la agricultura. La modificación de los ambientes costeros. El incremento del tránsito de embarcaciones.

– La pesca comercial, en sus diversas variantes.

– La pesca deportiva, cuando trae como consecuencia el sacrificio de las piezas obtenidas.

En gran parte de la costa de los ríos  Paraná y Uruguay se produjo un incremento exponencial de la oferta de alojamiento, guías, embarcaciones y servicios turísticos relacionados con la pesca de las especies mencionadas. De esta forma, como hecho positivo, muchos lugareños se incorporaron a formas de trabajo estable y remunerado. Afortunadamente en la actualidad la mayoría de las fiestas (del dorado, del surubí, del pacú) y las excursiones contemplan la devolución obligatoria a su medio de los ejemplares capturados. De esta forma podrá conservarse el recurso y los puestos de trabajo.

Ante la alarmante disminución de las poblaciones de peces, tanto el gobierno nacional como las administraciones provinciales han tomado resoluciones tendientes a proteger las principales especies. Así el Congreso de la Nación sancionó en el año 2005 la ley N° 26.021 declarando al dorado “pez de interés nacional”. También, en su articulado, se invita a los gobiernos provinciales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires  a adherir a la ley y sancionar normas que permitan la protección de la especie.

Por su parte la Provincia de Santa Fe sancionó en el 2007 la ley N° 12.722 que prohíbe la pesca comercial, el acopio, la tenencia y el tránsito de ejemplares de dorado. Se permite la pesca deportiva bajo la modalidad “pesca con devolución”.

En los últimos años, como producto de las modificaciones producidas en el hábitat y el cambio climático: represas; segmentación de las poblaciones  e inundaciones, se nota, particularmente durante los meses de verano,  una importante  presencia de ejemplares juveniles de dorado y surubí en aguas del Río de la Plata. La mayoría de ellos no supera los 2 kilos de peso.  En la zona del delta del Paraná, la desembocadura del Uruguay y en el primer tramo del Río de la Plata, son víctimas de la pesca comercial y terminan en las góndolas de las pescaderías de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.

Cabe destacar que un ejemplar adulto de dorado puede superar los 20 kilos y uno de surubí, los 90. También es importante señalar que ambas especies se reproducen en los meses de verano. La provincia de Buenos Aires, a manera de ejemplo, establece en su reglamento de pesca deportiva un período de veda para la pesca del dorado entre el 1° de octubre y el 15 de enero de cada año. Asimismo  los peces a capturar deben superar los 60 cms. de longitud. Esta medida es mayor a la que presentan los ejemplares que se ofrecen a la venta en las pescaderías.

El pacú, por su parte ha experimentado en los últimos años un permanente retroceso. Antiguamente su área de dispersión llegaba hasta el delta del Paraná. En la actualidad existe en la provincia de Corrientes un plan de recuperación, consistente en la liberación de ejemplares juveniles criados en cautiverio. También en los últimos años se han desarrollado en las provincias del nordeste, emprendimientos comerciales dedicados a la cría del pacú mediante técnicas de piscicultura. En algunos supermercados se observa ya la oferta de estos pescados y es importante que la autoridad de aplicación cuente con la normativa necesaria para proceder al control de su origen, favoreciendo la cría de peces en cautiverio.

En la Ciudad existe una importante actividad industrial y comercial, relacionada con la pesca deportiva y las actividades al aire libre (artículos de pesca, campamentismo, embarcaciones, indumentaria, revistas especializadas, programas de radio y televisión). Una cantidad importante de puestos de trabajo y recursos impositivos se encuentra relacionada con esta actividad. También tienen su sede importantes instituciones relacionadas con la pesca deportiva que en la actualidad promueven la técnica conocida como “pesca con devolución”. Así, la protección de las especies contempladas en esta ley permite asociar los conceptos de defensa  de la biodiversidad y el desarrollo sostenible.

Por todo lo expuesto, solicito la aprobación del presente proyecto de ley.

(1) Art. 41 de la Constitución Nacional:Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.

Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales”.

 

(2) Ley N° 25.675, llamada Ley General del Ambiente; establece en su art 6º: “Se entiende por presupuesto mínimo, establecido en el artículo 41 de la Constitución Nacional, a toda norma que concede una tutela ambiental uniforme o común para todo el territorio nacional, y tiene por objeto imponer condiciones necesarias para asegurar la protección ambiental. En su contenido, debe prever las condiciones necesarias para garantizar la dinámica de los sistemas ecológicos, mantener su capacidad de carga y, en general, asegurar la preservación ambiental y el desarrollo sustentable”.

 

(3) CONSTITUCIÓN DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

CAPÍTULO CUARTO: AMBIENTE

ARTICULO 26. – El ambiente es patrimonio común. Toda persona tiene derecho a gozar de un ambiente sano, así como el deber de preservarlo y defenderlo en provecho de las generaciones presentes y futuras.

ARTICULO 27. – La Ciudad desarrolla en forma indelegable una política de planeamiento y gestión del ambiente urbano integrada a las políticas de desarrollo económico, social y cultural que contemple su inserción en el área metropolitana. Instrumenta un proceso de ordenamiento territorial y ambiental participativo y permanente que promueve:

1. La preservación y restauración de los procesos ecológicos esenciales y de los recursos naturales que son de su dominio.

2. La preservación y restauración del patrimonio natural, urbanístico, arquitectónico y de la calidad visual y sonora.

3. La protección e incremento de los espacios públicos de acceso libre y gratuito, en particular la recuperación de las áreas costeras y garantiza su uso común.

4. La preservación e incremento de los espacios verdes, las áreas forestadas y parquizadas, parques naturales y zonas de reserva ecológica y la preservación de su diversidad biológica.

5. La protección de la fauna urbana y el respeto por su vida: controla su salubridad, evita la crueldad y controla su reproducción con métodos éticos.

ARTICULO 29. – La Ciudad define un Plan Urbano Ambiental elaborado con participación transdisciplinaria de las entidades académicas, profesionales  y comunitarias aprobado con la mayoría prevista en el artículo 81, que constituye la ley marco a la que se ajusta el resto de la normativa urbanística y las obras públicas.

 

(4) Plan Urbano Ambiental – Art. 9: “El PUA tiene como objetivo el incremento, recuperación y mejoramiento del espacio público y de la circulación, de los parques, plazas y paseos y de las áreas de calidad patrimonial, a fin de dar lugar a funciones vitales como las de encuentro relax, confort y socialización, asegurando a todos los habitantes el derecho a su uso, y de otorgar identidad a las distintas zonas de la ciudad…”