CONDÓNESE LA DEUDA DE LA BIBLIOTECA OBRERA JUAN B. JUSTO (1731-D-2015)

PROYECTO DE LEY

 

Artículo 1º.- Condónese la deuda que mantiene la “Biblioteca Obrera Juan B. Justo” con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por el inmueble sito en Av. La Plata 85, Partida N° 0154674.

Artículo 2°.- A los fines de la vigencia del artículo 1° de la presente ley la existencia de eventuales pagos imputados a la cancelación de la deuda condonada no da lugar a reclamos, reintegros o repeticiones de suma alguna abonada.

Artículo 3°.- Si hubiera reclamo judicial por la deuda, el beneficiario de la presente norma se hará cargo de las costas y costos por el juicio iniciado.

Artículo 4°.- Comuníquese, etc.

 

FUNDAMENTOS

 

Señora Presidente:

Reconocida es la trayectoria centenaria de la “Biblioteca Obrera Juan B. Justo”, fundada el 25 de septiembre de 1897 por quien lleva su nombre desde 1928, el Dr. Juan B. Justo, quien le dio origen movido por su decisión sarmientina de educar al pueblo, y sobre todo a los trabajadores, en un sostenido empeño creador y civilizador.

Lo que con este proyecto se solicita es la condonación de la deuda que mantiene la Biblioteca con el Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en concepto de Contribuciones de Alumbrado, Barrido y Limpieza, Territorial y de Pavimentos y Aceras y Ley 23.514, por el inmueble sito en la Av. La Plata 85.

Recordemos que ya en el año 1988 la Dirección General de Rentas de esta ciudad se expidió al respecto y por medio de la Resolución Nº 017/88 declaró a la Biblioteca Obrera Juan B. Justo comprendida en las franquicias liberatorias que determinan las normas tributarias y fiscales y en consecuencia eximida del pago de toda contribución municipal. Lamentablemente esta eximición no se renovó oportunamente y surgió una deuda que es la que pedimos se condone.

Asimismo cabe citar que esta Legislatura sancionó la Ley nº 4063 del 1º de diciembre de 2011 condonando la deuda por este mismo item registrada hasta ese entonces.

Para comprender la importancia que esta Biblioteca tiene en la vida cultural de nuestra ciudad y del país, es necesario hacer un breve repaso a su historia.

La Biblioteca Obrera, al igual que las otras entidades fundadas por Justo, reconoce un origen modesto, fruto del esfuerzo de un pequeño núcleo de trabajadores manuales o intelectuales. Ella vino a concretar los primeros ensayos realizados, en diciembre de 1894, a través del Centro Universitario Socialista, iniciativa de Angel M. Giménez y José Ingenieros, entonces estudiantes, que tuvo breve vida, mas sirvió para abrir la marcha.

Una nota publicada en “La Vanguardia” el 2 de octubre de 1897 informaba: “Con la intención de que los elementos acumulados por el Centro Socialista de Estudios sirvieran mejor al progreso intelectual de la clase trabajadora, la mayoría de los socios resolvió transformar ese Centro en una institución en la cual todos los trabajadores que lo desearan tuvieren participación directa y activa en su administración y sostenimiento, contribuyendo así a su desarrollo. “Se creyó que lo más conveniente, dado los elementos acumulados, era echar las bases de una biblioteca obrera, para la cual se encomendó al Dr. Carlos Malagarriga y Antonino Piñero que formulasen un reglamento y procedieran a su organización definitiva.

El sábado 25 del mismo mes de septiembre, con una concurrencia regular de trabajadores, se procedió a la organización de la nueva entidad y se nombró la primera Comisión Administrativa, que quedó compuesta por los ciudadanos Emilio Roqué, Mauricio Kliman y Naúm Chertkoff, aprobándose el reglamento confeccionado por la comisión nombrada por el Centro Socialista de Estudios.

Y termina el suelto de “La Vanguardia” expresando: “La Biblioteca Obrera es, pues, un hecho; corresponde ahora a los trabajadores inteligentes propender a su desarrollo y a hacerla servir eficazmente a la causa de su emancipación. Queda instalada en la calle Méjico 2070, donde los trabajadores amantes del progreso deben concurrir a inscribirse como socios.”

La marcha de la Biblioteca -con personería jurídica desde 1913- fue afianzándose con el correr de los años. En 1897 contaba con 54 socios, 300 libros y folletos y 778 lectores en su sala. En 1946 los socios llegaron a 1.114, el caudal bibliográfico alcanzaba a casi 40.000 y el movimiento de libros a 71.246 en su sede, debiendo sumarse los 51.677 llevados a domicilio.

Hasta el 15 de abril de 1953, en que fue asaltada e incendiada la Casa del Pueblo y reducida a cenizas la Biblioteca, la entidad había logrado singularizarse, entre las de carácter popular, como una de las más importantes y eficientes del país.

Llegó a ser la Biblioteca social especializada más completa del país, por su bibliografía sobre temas políticos, económicos, sociales y doctrinarios. Era en verdad un centro cultural y formativo, dinámico, abierto, cuya proyección en el medio social fue unánimemente reconocida. Su caudal había alcanzado aproximadamente a 90 mil volúmenes, más un número no igualado de colecciones periodísticas y publicaciones, en especial sobre el movimiento gremial y las luchas políticas y sociales de los trabajadores argentinos y extranjeros.

En 1957, pudo adquirirse la nueva casa y, por la acción incansable de Arturo L. Ravina y sus colaboradores, fue posible inaugurar en 1961, el actual edificio de Av. La Plata 85. De esa manera la Biblioteca resurgía para reanudar su labor educadora, fiel a la enseñanza y el mandato de sus fundadores, que aun hoy persiste en quienes la mantienen, son asiduos o esporádicos concurrentes, frecuentan los más de 80.000 volúmenes que tiene a disposición de los lectores, y que permiten seguir la trayectoria histórica del movimiento socialista argentino.

Por último, agregaremos unas palabras que escribiera Juan Antonio Solari con motivo del 80º aniversario de la Biblioteca Obrera Juan B. Justo: “Las generaciones que se han sucedido en la tarea cumplieron sus deberes al crear, organizar y mantener esta Biblioteca a través de las ocho décadas vividas, enfrentando obstáculos, dificultades y sinsabores, derivados de la incomprensión unas veces y otras del mal disimulado odio que sienten por la cultura quienes desearían ver al pueblo atrapado por la ignorancia y la demagogia embrutecedora.

“Juan B. justo, maestro también él, maestro de la civilidad y la democracia social, al dejarnos, entre sus creaciones perdurables, esta Biblioteca Obrera, nos enseñó que sólo por el cauce de la cultura, la información, la probidad y la responsabilidad, guiadas por un alto ideal de justicia y libertad, los hombres se redimen y son factores insustituibles en todo proceso histórico positivo y transformador. Que así sea, generación tras generación, sin impaciencias ni decaimientos, que la meta, por lejana que parezca, está al alcance de nuestro empeño si sabemos interpretar su lección inmortal: ‘Puede algún pueblo aletargarse en su vida social, pero, dentro de él mismo o en otra parte, están ya acumulándose, latentes, las fuerzas que han de sacudirlo e impulsarlo.”

Desde entonces, la Biblioteca Obrera Juan B Justo ha venido cumpliendo una tarea fundamental de difusión cultural. Primero rearmó sus colecciones –gracias a valiosas donaciones-, luego se insertó en el quehacer del barrio y, finalmente, irradió su trabajo a toda la ciudad.

En los últimos años, además de su tarea específica, brindando información y servicios a alumnos de todos los niveles, como así también a profesionales e investigadores, ha incorporado cursos (idiomas, computación, iniciación literaria, etc.), y actividades culturales que van desde la música al  teatro, pasando por el cine, las conferencias o las artes plásticas.

Por la labor desarrollada en ocasión del centenario de su fundación  el entonces Concejo Deliberante, en 1997, designo como sitio de interés cultural a la Biblioteca Obrera Juan B. Justo. Es indudable que la liberación de la deuda contraída facilitará a la institución la consecución de sus fines y permitiría mejorar aún más sus instalaciones y reparar los daños que el paso del tiempo siempre ocasiona en edificios de esta antigüedad, lo que, en definitiva, redundaría en un mayor beneficio para la comunidad que, diariamente, concurre a sus instalaciones.

Por todo lo expuesto, solicitamos la pronta aprobación del presente proyecto.

 

ESTADO PARLAMENTARIO:

19/08/2015 Presentado – Comisión de Presupuesto.

Adherentes: Dip. Virginia González Gass (PSA); Dip. Pablo Bergel (Verde al Sur); Dip. Edgardo Form (Partido Solidario); Dip. Fernando Muñoz (Frente Progresista Popular).