LA BANDERA COLONIAL DE LA CIUDAD AUTÓNOMA

Dice el Preámbulo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sancionada el 1º de octubre de 1996: “Los representantes del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, […] con el objeto de afirmar su autonomía, organizar sus instituciones y promover el desarrollo humano en una democracia fundada en la libertad, la igualdad, la solidaridad, la justicia y los derechos humanos, reconociendo la identidad en la pluralidad, con el propósito de garantizar la dignidad e impulsar la prosperidad de sus habitantes y de las mujeres y hombres que quieran gozar de su hospitalidad […]”. Sin embargo, nuestra ciudad mantiene una bandera que contiene símbolos monárquicos y autoritarios. 

La ordenanza N° 49.669 de 1995, estableció para la Ciudad de Buenos Aires una bandera oficial compuesta por fondo blanco, una réplica del escudo creado por Juan de Garay el 20 de octubre de 1580 (aprobado por el Consejo de Indias, un organismo colonial), un águila negra con su corona en la cabeza (como símbolo del reinado de Castilla y León), cuatro hijos por debajo (las cuatro ciudades que España ordenó fundar en el sur del continente: Santa Fé, Santísima Trinidad -Buenos Aires-, Corrientes y Concepción del Bermejo, que no prosperó) y una cruz colorada sangrienta que sale de su mano derecha (que no es otra cosa que la Cruz de Calatrava, símbolo de una orden militar española que luchaba contra los musulmanes. El rojo representa la sangre de los moros).

Buenos Aires es la “hermana mayor” de la independencia argentina que, hace más de dos siglos y bajo el mando del general José de San Martín, superaría el ámbito geográfico del Virreinato del Río de la Plata para dar libertad a Chile y Perú. Su bandera  debe ser fiel reflejo de su lucha por la democracia y reflejar el pluralismo de la composición de su sociedad.

Quienes vivimos en esta gran ciudad, cosmopolita y democrática, no nos merecemos este símbolo colonial, que en nada refleja los principios de nuestra Constitución ni el pensamiento de los habitantes porteños. Tampoco los descendientes de los pueblos originarios que fueron masacrados por el poder imperial en uno de los genocidios más atroces de la historia de la humanidad.

La adopción de una nueva bandera debe estar precedida por un amplio debate en el seno de la sociedad. Por ese motivo, presenté un proyecto de ley (que tiene como antecedentes los expedientes 1299-D-2010 y 228-D-2012 de mi autoría, y el expediente 2204-D-2012, de la Diputada mandato cumplido María Elena Naddeo), que propone la realización de un concurso de ideas y diseño en los establecimientos educativos y culturales, con la participación del pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Link Proyecto de Ley:

http://adriancamps.com/?p=3512?

*Nota de opinión publicada el 23 de junio de 2016 en www.avispados.com.ar. Link: http://avispados.com.ar/index.php/es/panalporteno/1717-la-bandera-colonial-de-la-ciudad-autonoma